domingo, marzo 27, 2005

De vuelta

Bueno, pues ya estamos de vuelta. Al final no ha sido tan terrible como yo me había supuesto, y hasta me he entretenido viendo procesiones. Creo que este año he visto más procesiones que en los últimos 5 años juntos.

Hace tiempo que no nos reuníamos los 4 hermanos en semana santa, aunque fuera un sólo día, y entre charlas, narzarenos, mezquita y bolas de cera de los chavales, se ha pasado el puente bastante agradable. Además, nos hemos hecho unas fotos para hacerle a mi madre un collage de toda la familia que le regalaremos en su cumpleaños. A ver que tal sale.

Y me he acordado de R todo el finde. Estoy deseando que pasen ya estas dos semanas para volver a verla.

Blogger pituky opinó a las 2/4/05 17:33...  

Hola!!
Me alegro que lo pasaras bien.
Me encantan esos regalos personalizados, hacen muchísima ilusión.
Besitos,

 

 

 

jueves, marzo 24, 2005

De procesión

Qué poquitas ganas tengo de bajarme a Córdoba y meterme en atascos.

Preferiría mil veces acercarme a ver a R otra vez, pero le prometí a mi madre que iría a verla en estas fechas. Eso me pasa por no visitarla más a menudo. Si la hubiera visitado recientemente podría pasar estos días en Valladolid en lugar de en Córdoba.

Blogger fernan opinó a las 24/3/05 12:10...  

Venga tio, que madre no hay más que una (afortunadamente).

 

 

 

domingo, marzo 20, 2005

Leyendo: Tiempos de arroz y sal, de Kim Stanley Robinson

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sábado, marzo 19, 2005

Leido: Ritos Iguales, de Terry Pratchett

Blogger pituky opinó a las 20/3/05 20:14...  

Hola!!
Llevaba ya sin conectarme tiempo por problemillas y acabo de ponerme un poco al día con tu blog.
Muy chulo tu post anterior, me gustó lo de que te dan sensación de paz.
besitos,

 

 

 

Volverán

Como todos los años, en estos primeros días de tibieza en los que empieza a retirarse el frío y ya es necesario salir de casa sin abrigo y casi en mangas de camisa, al salir de casa por la mañana temprano o al atardecer, se me escapa la mirada hacia el cielo con ilusión, buscándolas. Siento que en cualquier momento las oiré chillar y al mirar hacia arriba las veré, jugando a pillarse las unas a las otras y las otras a las unas. Las veré, siempre de negro, como sombras borrosas en el cielo del atardecer, jugando a ver cuál es la más osada antes de levantar el vuelo sin estrellarse con las paredes de las casas. Y las veré, cansadas por fin después de tanto juego, entrar en sus nidos colgados de cornisas o balcones.

Desde muy pequeño las he adorado. Cada vez que las oigo y las veo siento una sensación de paz increíble. Uno de los primeros recuerdos de mi niñez está asociado a ellas, a un atardecer de verano, echado en una tumbona en la terraza de mi casa, con el único sonido de fondo de sus chillidos sobre mi cabeza. Mucho más tarde, cuando estaba estudiando en Málaga, vivía en un edificio algo más elevado que el resto de la calle, así que se las podía ver volando al mismo nivel que mi balcón. Podía estar horas asomado, viéndolas jugar y chillar, viendo cómo hacían quiebros en el aire, quizás para despistar a sus perseguidores, quizás para deleitar a sus espectadores.

No sé si oí una vez que vuelven siempre al mismo nido, año tras año, o simplemente me lo inventé porque me gustaba la idea, pero me encantaría que este año anidasen en las cornisas de mi piso, para verlas volar todos los años cuando venga la primavera.

 

 

 

domingo, marzo 13, 2005

Boda en Cáceres

Acabo de llegar de la boda de J y MJ, en Cáceres. Bueno, en realidad llegué hace una hora, pero he estado leyendo los posts nuevos de mi lista de asiduos, y he descubierto a fer, que no lo conocía: (ya sé, ya sé, esta enlazado en la página de alber, pero no había entrado nunca). Desde luego, vaya familia, dos hermanos que escriben blogs geniales. ¿Los padres escribirán también?

Bueno, volviendo a la boda, me lo he pasado como los enanos. Ya llevaba tiempo queriendo conocer Cáceres, y al fin la conocido. Es muy pequeñita, pero preciosa. Cuando entras en la zona de intramuros es como si retrocedieras 500 años en el tiempo, hasta la época de los reyes católicos. Con razón la han hecho patrimonio de la humanidad. No hemos podido resistir la tentación, y nos hemos tomado unas cañas y unas raciones en la plaza mayor, como si fuéramos un grupo de guiris.

El convite lo han celebrado en un antiguo castillo restaurado, muy bien decorado, con unos platos exquisitos. Y después... a bailar. Han acertado de pleno con el DJ, porque al haber mucha gente de nuestra edad, pusieron música de los 80 a mansalva, intercalada con algo reciente. Lo único malo del convite fue que cuando quisimos marcharnos, el autobús se fue antes de su hora y tuvimos que esperar una hora más hasta el siguiente, con lo que nos cortó un poco el rollo. Menos mal que en cuanto empezó a venirme el bajón y la tristeza que siempre me entra al final de una juerga me acordé de R. El otro día me enseño un foto suya, rodeada de árboles en una piscina pública o algo similar, y fue recordar la foto y recuperar la alegría al momento.

Ha habido un par de anécdotas curiosas, de esas que, o te las tomas con filosofía y te ríes, o te enfadas y te amargas. La primera fue la habitación del hotel. Resulta que el hotel nos había asignado una habitación de matrimonio para mi amigo C y para mí. Al final, después de buscar alguna habitación doble sin éxito, conseguimos que nos dieran una de matrimonio en la que se podían separar las camas, pero cuál fue la sorpresa cuando entramos en la habitación y comprobamos que tanto el lavabo como la ducha estaban directamente en la habitación, y no en el cuarto de baño. En fin, ya he dicho que nos lo tomamos con filosofía para no amargarnos...

La segunda anécdota fue el estoicismo del novio durante toda la boda. Debido a sus apellidos, en el trabajo le solíamos llamar en broma "el marqués", y aquí dio muestras de su sangre nobiliaria al aguantar sin inmutarse las perrerías que le hacían (hacíamos) sus amigos, como la de llevarle a los servicios, bajarle los pantalones y firmarle en el culo. Todo ello, por supuesto, atestiguado gráficamente por la multitud de cámaras digitales que pululaban por los servicios. Pues ni se inmutó. Yo de mayor quiero ser como él.

Ya esta mañana, tras dejar el hotel, nos hemos acercado a Trujillo, ciudad natal de Pizarro, donde hemos pasado unas horas viendo el pueblo y almorzando. El pueblo era bonito, pero lo que más me ha llamado la atención ha sido el restaurante donde hemos comido. Soberbio. Magnífico. Y barato. Por 13€ hemos comido de menú unos platos que en Madrid sólo estarían en la carta y por más del doble. Y una presentación exquisita. Si pasáis por allí, no dudéis en almorzar en el Café del Teatro, vale la pena.

Bueno, y ahora cenaré un poco y me acostaré, que entre la resaca y el poco sueño, estoy muy perjudicado.

Blogger Carol opinó a las 13/3/05 23:09...  

Jajaja vaya, gracias por escribir sobre Cáceres, me habían dicho que no era nada interesante...
Vaya, vaya, con unos amigos como esos...:P jejeje.
Me gusta tu forma de escribir.

 

 

 

viernes, marzo 11, 2005

Leyendo: 1984, de George Orwell

Por cierto, se me olvidaba postear el libro que estoy leyendo ahora. Impresionante...

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Anonymous miss guisante opinó a las 13/3/05 13:03...  

Tenía curiosidad por ver qué ponía si te escriben un comentario...
Buena suerte con 1984, interesante muy muy muy interesanteeee.

Blogger Deckard opinó a las 13/3/05 21:08...  

Pues me ha gustado muchísimo el libro.

Te imaginas en todo momento la forma de vivir tan opresiva del protagonista, y cuando por fin te explicán el cómo y el por qué, hasta me dio un poco de miedo, al ver lo convincente que puede llegar a ser la idea.

Blogger sisinono opinó a las 14/3/05 12:31...  

Entro aquí siguiendo los comentarios de Elviajedelpez: un blog que me gusta mucho.

A mí también me gustó mucho el libro. El otro día me acodé de él al leer en la prensa que cualquiera podrá denunciar al fumador. Será que soy fumador y no me gustan nada esa medida.

Bueno, volveré a entrar a tu blog. Tiene buena pinta.

Por cieto, Hispano de Gladiator también era de Trujillo. (Lo dice en la versión inglesa de la película)

Blogger Cintius opinó a las 16/3/05 22:16...  

Has visto qué buenos libros te recomiendo?? jijiji
La verdad es que asusta bastante la idea de un futuro semejante...
Aunque un poco de la opresión de la vida cotidiana ya la estamos percibiendo, no te parece?

Mil besos

 

 

 

La promoción del 95

En 2005 hacen 10 años que salió mi promoción de la universidad. Esta promoción fue un poco especial, ya que coincidió con el cambio de plan de estudios y de nomenclatura del título, pasando de ser una licenciatura a ser una ingeniería. Por tanto, nosotros fuimos la primera promoción de ingenieros en informática que salió de nuestra universidad.Con la perspectiva que dan los años y el trabajo, ahora me doy cuenta de que este cambio no me ha servido absolutamente para nada en mi vida laboral, puesto que en un currículum nadie se fija si eres un licenciado o un ingeniero, ni si has tenido más o menos créditos durante tu carrera. De hecho, excepto algunas grandes compañías tipo Telefónica, ni siquiera te piden calificaciones académicas. Lo mismo da que hayas aprobado por los pelos la carrera o que hayas sacado matrícula cum laude. Lo importante es la entrevista y las referencias personales, es decir quién te conoce y quién te recomienda. Eso sí, en la universidad me redujeron el número de créditos necesarios, por lo que el último curso fue un paseo.

Pues volviendo a la primera promoción de ingenieros de Málaga, en su momento le dimos mucha importancia, montamos cenas e incluso buscamos al director del diario Sur para que apadrinara a la promoción. Nos hicimos la orla de rigor con el título de "1ª promoción de Ingenieros", todos muy guapos con la banda esta que nos ponían sobre los hombros, y nos lanzamos al mundo laboral. Algunos se quedaron en la universidad de profesores, otros se quedaron allí o volvieron a sus pueblos donde pillaron algún que otro trabajo decente, y muchos otros nos vinimos a Madrid a buscar trabajo (bueno, yo hice una mezcla de los dos últimos casos). A los pocos años, como suele suceder en estos casos, tan sólo estaban en contacto algunos de los grupúsculos que se formaban en clase, como por ejemplo J, MA y yo. De mis setenta y tantos compañeros de clase que empezamos en el 90, yo tan sólo seguía en contacto con 3 de ellos.

Ya el año pasado empezó a rondarme por la cabeza volver a verlos algún día, tal y como hacen muy a menudo los americanos, con reencuentros a los 10 o 20 años de sus promociones (claro que en el caso americano suele ser a los 10 años de la promoción del instituto, pero bueno), pero, evidentemente, sin tanta americanada: nada de pancartas, ponches ni bolas de espejos en el gimnasio del instituto. Una buena pizzería serviría igual o mejor. Así que ayer me decidí y empecé una cadena de recolección de mails. Empecé con las 3 personas con las que mantenía el contacto, junto con otras 2 que encontré en la web de la universidad por ser profesores. Éstas me dieron más contactos, que a su vez me dieron algunos más. Por ahora, un día después de empezar a moverme, vamos por 16 personas. Sin embargo, sigo sin localizar a un par de muy buenos amigos, compañeros de estudios y de copas, a los que perdí el contacto hace bastante.

No sé si al final llegaremos a montar la cena, ni cuánta gente podrá ir, ya que estamos muy dispersos, muchos de ellos casados y con hijos. Pero al menos volveré a saber de algunos de ellos (como por ejemplo F, que parece que incluso ha escrito un libro de japonés. Muy típico de él), y a las malas, este verano nos juntaremos algunos más en esa peaaaaasssssso feria de Málaga.

Lo que realmente me ha asombrado es que haya sido yo el que ha iniciado el proceso. Si alguien me hubiera dicho hace 10 años que iba a ser yo el que iba a montar todo esto, todavía estaría riéndome a carcajadas. De un tiempo a esta parte, parece ser que me he convertido en el que organiza algunos de los eventos de mi grupo de amistades, como la próxima escapada a las Alpujarras en el puente de mayo o la mini escapada al valle del Jerte, a ver los cerezos en flor. Sinceramente, me gusta mucho este cambio.

 

 

 

sábado, marzo 05, 2005

Utopías y distopías

Recientemente he leído varias novelas que me han hecho pensar en las utopías, y en su tratamiento por parte de varios autores, como son Un mundo feliz y Farenheit 451. En estas novelas se presentan unas sociedades utópicas, en las que la gente vive feliz, pero cuyo modo de vida nos parece repulsivo en nuestra sociedad actual. Es por ello que el autor siempre encuentra un personaje que no es feliz en esa sociedad y nos muestra sus luchas, internas o externas, para cambiarla o, al menos, para escapar de ella.

Es algo bastante habitual en esta clase de utopías que la sociedad descrita no sea realmente utópica, y que siempre haga falta algún método de control más o menos drástico que la mantenga en pie. Y en algunos casos, ni siquiera funciona con ese control (como el agente Smith le dice a Morfeo: "¿Sabía que la primera Matrix fue diseñada para ser un perfecto mundo humano donde nadie sufriera, donde todos consiguieran ser felices? Fue un desastre. Nadie aceptó ese programa."). Y es precisamente este hecho el que me desconcierta, y el que hizo que no acabaran de gustarme dichas novelas, sintiendo que me estaban estafando. Una utopía debería ser eso, utópica, y no ser repulsiva desde las primeras páginas del libro. ¿Por qué los libros que describen sociedades utópicas no describen verdaderas utopías? ¿Tan difícil es imaginar una sociedad en la que la gente viva feliz sin parecer una crítica a cualquier otra sociedad?. Una sociedad de este tipo sigue teniendo sus problemas (que una sociedad sea feliz no implica que no haya indivividuos desgraciados), o se los puede encontrar con otras sociedades (léase, por ejemplo, extraterrestres o los choques de cultura de los siglos pasados), de forma que puede seguir saliendo una buena historia de ahí.

Sin embargo, hoy han terminado por encajarme dichos libros cuando encontré la palabra distopía (o cacotopía, palabras por cierto que no recoge el DRAE). Esta palabra, acuñada en el siglo XIX por John Stuart Mill, define a aquella sociedad en la que las condiciones de vida son extremadamente malas. Y ahora sí, en esta definición es donde entran todas esas falsas utopías y mundos postapocalípticos descritos tantas y tantas veces en libros y películas.

Así que una vez aclarados los conceptos, el lunes seguiré con la lectura de otra celebérrima distopía: 1984.

Anonymous Emma opinó a las 7/3/05 14:35...  

Yo creo que el principal objetivo de toda sociedad (dominada por una pequeña élite) es conseguir que el resto piensen como ellos quieren. Esto es, hay que seguir un modelo en el que, en nuestro caso, prima el poder adquisitivo y, de algún modo, el aspecto físico. Si alguien se sale de la norma (si no se casa, si no tiene hijos, si no se compra una casa, ¡si no tiene televisión!), es un "descarriado". No sólo en cuestiones materiales, también puede suceder cuando alguien piensa por sí mismo y se sale del rebaño. Marx ya habló del concepto de alienación (religiosa, política, económica). Lo peor de todo es que se ha establecido la idea de que, si eres y piensas diferente, eres peor. O no sabes lo que quieres. Porque... ¿dónde va Vicente? Donde va la gente.

Gracias por pasarte por mi blog. Un besito.

Blogger Cintius opinó a las 16/3/05 22:38...  

Es que la gente vive feliz en estas "utopías"?
Es que es posible una sociedad donde todos sean felices?
El conflicto mueve las historias, así como la lucha de clases es el motor de la historia, diría mi amigo Carlitos Marx.
Entonces, si no hay conflicto no hay historia o relato, por lo que jamás encontraremos un libro donde todos sean felices!
Al menos eso creo.

Dos mil besos!
Cin

 

 

 

martes, marzo 01, 2005

¡¡Mi hermana a aprobado las oposiciones a matrona!!

Llevaba un par de años super agobiada con estas oposiciones, y aunque este año ni siquiera iba a presentarse porque casi no se lo había preparado, los anteriores echaba más horas que un reloj estudiando. Pero parece que dio sus frutos, porque ha sacado la posición 117 de 314. Ahora, a ver si le dan una plaza en condiciones y no se tiene que ir fuera de Málaga. Un posible destino podría ser Madrid, por lo que posiblemente se viniera a mi casa a pasar un tiempo, hasta que consiguiera el traslado. No estaría mal volver a vivir con ella, después de tanto tiempo.

Blogger Carol opinó a las 5/3/05 00:14...  

Uff ¡que duras que son las opociciones eh! me alegro por tu hermana...

Blogger La Dama Blanca opinó a las 30/3/05 19:59...  

me alegro mucho por ella,van a ser 2 años muy duros, pero luego se va a alegrar. Si tira pa Madrid, dile que coja Leganés.

Blogger Deckard opinó a las 31/3/05 10:49...  

Hola Dama. Gracias por pasarte por aqui.

¿Leganés es el mejor para aprender? Se lo diré si tiene que quedarse en Madrid.

 

 

 

Leyendo: Un mundo feliz, de Aldous Huxley

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Blogger Cintius opinó a las 3/3/05 20:32...  

Qué bueno que lo estés leyendo! Es genial. Pensá que lo escribió en la década del 30 -eso creo, aproximadamente-!!!
Luego espero un comentario al respecto.

Besssoooosssss

Blogger antonio opinó a las 5/3/05 00:24...  

bien por tu libro, yo no pierdo la oportunidad de leerlo una vez mas...

saludos desde Mexico

antonio

autumnoval.blogspot.com