Banqueros, que jodíos
Cuando me compré la casa, la promotora tenía una hipoteca contratada con La Caixa, a la que, que según la ley vigente, podía o no subrogarme al serme entregado el piso. Eso de según la legislación vigente es un decir, porque todavía estaba un poco en el aire y casi todas las promotoras te obligaban a subrogarte, quisieras o no. Pero bueno, comparando la hipoteca con otras similares, no parecía que estuviera del todo mal. Tenía un interés no demasiado alto, y comisiones de 1% de cancelación y de subrogación, como la inmensa mayoría. También tenía una comisión del 1% para amortizaciones parciales, que no me gustaba lo más mínimo, porque pensaba ir reduciendo capital con el tiempo, pero según me explicaron en la oficina bancaria, en realidad daba igual, puesto que al ser la " Hipoteca Abierta ", podía cambiar los plazos y letras de un mes para otro sin comisiones, de forma que efectivamente simula una amortización parcial sin comisión. Pues nada, yo tan contento. Hace poco me c...

Tenía curiosidad por ver qué ponía si te escriben un comentario...
ResponderEliminarBuena suerte con 1984, interesante muy muy muy interesanteeee.
Pues me ha gustado muchísimo el libro.
ResponderEliminarTe imaginas en todo momento la forma de vivir tan opresiva del protagonista, y cuando por fin te explicán el cómo y el por qué, hasta me dio un poco de miedo, al ver lo convincente que puede llegar a ser la idea.
Entro aquí siguiendo los comentarios de Elviajedelpez: un blog que me gusta mucho.
ResponderEliminarA mí también me gustó mucho el libro. El otro día me acodé de él al leer en la prensa que cualquiera podrá denunciar al fumador. Será que soy fumador y no me gustan nada esa medida.
Bueno, volveré a entrar a tu blog. Tiene buena pinta.
Por cieto, Hispano de Gladiator también era de Trujillo. (Lo dice en la versión inglesa de la película)
Has visto qué buenos libros te recomiendo?? jijiji
ResponderEliminarLa verdad es que asusta bastante la idea de un futuro semejante...
Aunque un poco de la opresión de la vida cotidiana ya la estamos percibiendo, no te parece?
Mil besos