Comiendo pipas

Genial el estudio que ha hecho Poncho sobre las pipas de girasol, tipos y usos.

Qué tiempos aquellos, cuando en verano nos íbamos toda la familia al paseo marítimo de Fuengirola (como cualquier Cordobés que se precie) a comer bolsas y más bolsas de pipas. Por cierto, nosotros nos guardábamos las cáscaras en la otra mano hasta encontrar una papelera.

Comentarios

  1. A mí me las pelaba un novio, porque yo era muy lenta y sino se las comía todas él.

    Las pipas son parte de la vida de casi media España...

    Un abrazo!

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